Contexto histórico
Nefertiti vivió durante la dinastía XVIII, en el siglo XIV a. C., una de las épocas más brillantes del Antiguo Egipto. Fue la Gran Esposa Real del faraón Akenatón, impulsor de una profunda reforma religiosa centrada en el culto exclusivo al dios solar Atón. Este periodo, conocido como el Periodo de Amarna, supuso una ruptura radical con la tradición religiosa y artística egipcia.
En este contexto excepcional, Nefertiti ocupó un papel sin precedentes, participando activamente tanto en la política como en la espiritualidad del reino.
Nombres y títulos de Nefertiti
El simbolismo del nombre de Nefertiti es fundamental para comprender su figura. Su nombre de trono, nfr-nfr.w-jtn, Neferneferuaton, significa «Bellas son las bellezas de Atón», mientras que su nombre de nacimiento, nfr.t-jj.tj, Nefertiti, se traduce como «la bella ha llegado». Su nombre completo contiene cinco veces el jeroglífico nefer, que significa bello, bueno o perfecto, reflejando no solo su belleza estética sino también su perfección espiritual y simbólica.
A lo largo de su vida, Nefertiti aparece bajo diferentes nombres y títulos, reflejo de la evolución de su estatus político y espiritual:
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Ankhenaton Neferneferuaton, transformación de su nombre completo Neferneferuaton Nefertiti.
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Ankhkheperura Smenkhkare, posiblemente vinculado a una corregencia o un breve reinado posterior.
Sus títulos incluían:
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Gran Esposa Real.
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Señora de las Dos Tierras.
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Señora de Egipto, excepcional al haberse autoproclamado sin el respaldo explícito de su esposo.
Orígenes familiares y teorías sobre su linaje
No se sabe casi nada de la vida de Nefertiti antes de su matrimonio con Akenatón. Escenas de la necrópolis de Amarna mencionan que tenía una hermana llamada Mutbenret. Asimismo, aparece una mujer llamada Tey, portadora del título de «Nodriza de la Gran Esposa Real», y su esposo Ay, quien luego sería faraón, con el título de «Padre de Dios». Algunos egiptólogos consideran que este título indicaba que Ay podría haber sido padre de Nefertiti, aunque las fuentes no lo confirman explícitamente.
Otras teorías sugieren que Nefertiti podía ser hermana de Akenatón, o incluso tener un origen extranjero vinculado a Mitani, basándose en características físicas y en la forma de su cráneo. Ninguna de estas hipótesis ha sido confirmada, aunque todas reflejan la complejidad y el misterio de su linaje.
Matrimonio y descendencia
Se desconoce la fecha exacta de su matrimonio, aunque se estima que ocurrió alrededor del 1350 a. C. Tuvieron al menos seis hijas:
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Meritatón, c. 1348 a. C.
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Meketatón, c. 1347 a. C., fallecida prematuramente
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Ankesenamón, c. 1346 a. C., futura esposa de Tutankamón
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Neferneferuatón-Tasherit, c. 1344 a. C.
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Neferneferura, c. 1341 a. C.
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Setepenra, c. 1339 a. C.
Estudios genéticos modernos confirman que Nefertiti no fue la madre de Tutankamón.
Nefertiti en Amarna: corregente y reina-faraón
Nefertiti siempre acompañó a Akenatón, primero durante el traslado de la capital de Tebas a Amarna, fundada como la ciudad del dios Atón, y después al asumir las funciones de corregente, un hecho sin precedentes en la historia egipcia. Akenatón la elevó al cargo de Gran Esposa Real y reina-faraón a su lado, con el nombre de Neferneferuatón.
En Amarna, Nefertiti fue un pilar fundamental en la planificación urbana y religiosa. Akenatón la estableció como inspiración para la construcción de palacios, capillas y lugares de culto solar, así como para su propio lugar de enterramiento. En el año 8 de su reinado, la corte se trasladó formalmente a la nueva capital, donde la reina y los altos funcionarios protagonizaron la vida política, social y religiosa de la ciudad.
El notable papel de Nefertiti se refleja en el llamado “estilo Amarna”, que muestra a la familia real en escenas cotidianas y en igualdad de condiciones. En algunas estelas, la reina aparece con doble corona y dos cartuchos reales, símbolo de su poder equiparable al del faraón. Su rol recuerda en muchos aspectos al de Hatshepsut, la gran mujer-faraón de la XVIII Dinastía.
Rol religioso y la tríada Atón–Akenatón–Nefertiti
Nefertiti ocupó un papel destacado en el ámbito religioso. Durante el reinado de Akenatón, la familia real era la única autorizada a realizar ofrendas al dios Atón, estableciendo una relación exclusiva entre la divinidad y la corte. La población debía adorar a la familia real como intermediaria del dios.
En Amarna se construyeron capillas y altares donde Akhenatón y Nefertiti reemplazaban la presencia directa del dios, formando una tríada sagrada: Atón, Akhenatón y Nefertiti. Este modelo influyó en el urbanismo de la ciudad, con templos y altares dedicados a la deidad, su contrapartida humana y la unión de ambos.
Desaparición de Nefertiti y el misterio posterior
Nefertiti desaparece de escena pocos años antes de la muerte de Akenatón, siendo desconocido cuál fue su destino. En los últimos años del reinado de su esposo, la princesa Meritatón, hija de ambos, comenzó a sustituirla en los actos oficiales. Tras la muerte de Akenatón en 1336 a. C., apareció un misterioso faraón de efímero reinado, Smenjkare, de quien casi nada se sabe, hasta la ascensión de Tut-Anj-Atón, más conocido como Tutankamón, quien cambió su nombre a Tut-Anj-Amón.
Se especula que Smenjkare podría haber sido la propia Nefertiti, aunque no existe evidencia concluyente. Durante el reinado de Tutankamón, su viuda hermana Anjesenamón solicitó al rey hitita Shuppiluliuma que enviara a uno de sus hijos para casarse con ella. El príncipe Zananza fue enviado, pero murió antes de llegar a Egipto.
La desaparición de Nefertiti coincide con otros eventos de gran impacto: la muerte de Meketatón, la otra esposa de Akenatón, Kiya, el ascenso de Meritatón como Gran Esposa Real y la aparición de Smenjkare como corregente. Algunos historiadores sugieren que esto pudo marcar el último ascenso de Nefertiti en el poder.
La momia de Nefertiti
El hallazgo de momias en el Valle de los Reyes ha alimentado décadas de especulación sobre el paradero de Nefertiti. La momia conocida como KV35 YL (“la Mujer joven”) fue propuesta en 2003 por Joann Fletcher como Nefertiti, pero análisis de ADN posteriores indicaron que se trataba de una hermana de Akenatón y madre de Tutankamón, descartando la identificación.
En 2022, Zahi Hawass sugirió que Nefertiti podría encontrarse entre las momias femeninas halladas en la tumba KV21, esperando la confirmación mediante estudios antropológicos y genéticos.
El busto de Nefertiti
El busto de Nefertiti, hallado en 1912 en Amarna y conservado en el Neues Museum de Berlín, es probablemente la imagen más icónica del antiguo Egipto. Creado por el escultor Djehutimose, el busto muestra con detalle la belleza serena de la reina y permite estudiar las fases de elaboración artística en la época.
En 2009, el historiador Henri Stierlin propuso que se trataba de una copia moderna, teoría refutada por conservadores y egiptólogos que afirman su autenticidad, aunque el debate sigue abierto.
El busto de Nefertiti, hallado en 1912 en Amarna y conservado en el Neues Museum de Berlín, es probablemente la imagen más icónica del antiguo Egipto. Creado por el escultor Djehutimose, el busto muestra con detalle la belleza serena de la reina y permite estudiar las fases de elaboración artística en la época.
En 2009, el historiador Henri Stierlin propuso que se trataba de una copia moderna, teoría refutada por conservadores y egiptólogos que afirman su autenticidad, aunque el debate sigue abierto.
Conclusión
Nefertiti fue mucho más que una reina consorte: corregente, líder espiritual y figura central en la transformación política y religiosa de su tiempo. Su desaparición, la incertidumbre sobre su destino y la fascinación por su busto y momia la convierten en un personaje eterno, cuya influencia sigue cautivando a historiadores, arqueólogos y amantes de la cultura egipcia.
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